Canto del servo pastore
Canto del sirviente pastor
 

Dove fiorisce il rosmarino
c'e' una fontana scura
dove cammina il mio destino
c'e' un filo di paura
qual'è la direzione
nessuno me lo imparò
qual'è il mio vero nome
ancora non lo so.

Quando la luna perde la lana
e il passero la strada
quando ogni angelo è alla catena
ed ogni cane abbaia
prendi la tua tristezza in mano
e soffiala nel fiume
vesti di foglie il tuo dolore
e coprilo di piume.

Sopra ogni cisto da qui al mare
c'è un po' dei miei capelli
sopra ogni sughera
il disegno di tutti i miei coltelli
l'amore delle case
l'amore bianco vestito
io non l'ho mai saputo
e non l'ho mai tradito.

Mio padre un falco
mia madre un pagliaio
stanno sulla collina
i loro occhi senza fondo
seguono la mia luna
notte notte notte sola
sola come il mio fuoco
piega la testa sul mio cuore
e spegnilo poco a poco.

Donde florece el romero
hay una fuente oscura
donde camina mi destino
hay un hilo de miedo
cuál es la dirección
nadie me lo aprendíó
cuál es mi verdadero nombre
todavía no lo sé.

Cuando la luna pierde la lana
y los gorriones el camino
cuando cada ángel está encadenado
y cada perro ladra
pon tu tristeza en tu mano
y sóplala en el río
viste de hojas tu dolor
y cúbrelo de plumas.

Sobre cada jara de aquí al mar
hay un poco de mi pelo
sobre cada corcho
el diseño de todas mis navajas
el amor de las casas
el amor vestido de blanco
nunca lo he sabido
y nunca lo he traicionado.

Mi padre un halcón
mi madre un almiar
van a la colina
sus ojos sin fondo
siguen a mi luna
noche, noche, noche sola
sola como mi fuego
inclina la cabeza sobre mi corazón
y apágolo poco a poco.

     
El título de la canción y también las similitudes del texto que se estudiarán, recuerda claramente al "Canto notturno di un pastore errante dell'Asia " de Giacomo Leopardi. Se compone de cuatro estrofas que se dividen a su vez en dos grupos de cuatro versos cada una, y en el que dicha división es musicalmente subrayada por un cambio de tonalidad que cae exactamente entre el cuarto y quinto verso. Mientras que los primeros cuatro versos hacen de premisa, los otros cuatro asumen tonos elegíacos, por así decirlo, debido a su mayor carga emocional y son los principales portadores de significado dentro de la estrofa.

De estas cuatra estrofas, se observa en primer lugar que la primera, la tercera y la cuarto son esencialmente declarativas, descriptivas; la segunda en esto se muestra diferente, ya que contiene una enseñanza, un "toque" de vida; también es la única que habla directamente al oyente - "pon tu tristeza ..." con un efecto similar a un actor que mira y habla directamente a la cámara. Generalmente la anomalía de esta estrofa, una intervención - por así decirlo - "edificante", "moralizante" pertenece a las costumbres del pasado (a Manzoni ejemplo), que generalmente se introducían con mayor facilidad a modo de cierre de la composición, para hacer explotar todo lo que le precedía en el texto, y sellar todo con una consideración que, al mismo tiempo resume y da sentido al conjunto. Aquí, sin embargo, el golpe de efecto, el único diferente y tal vez el más hermoso, aparece en segundo lugar. ¿Por qué no fue la última? Creo que la hipótesis más probable es que De André quería explícitamente alejarse de parecerse a un "maestro" pedante, y por lo tanto "oculta/mimetiza" su "mensaje" en medio de la canción, como para ponerlo entre paréntesis, con modestia, pero quizás con un efecto aún más perturbador para aquellos personas que no estén distraídas; sobre todo porque De André rara vez en el corpus de su obra habla directamente al oyente en segunda persona. Sería necesario una indagación específica en su obra para poder cuantificarlo con certeza, pero solo recuerdo en el último verso del último párrafo ("clásico" final a diferencia de la presente canción) de "La città vecchia" donde se invoca al oyente de una forma "intensa" y la que contiene el mensaje político principal. También tiene la particularidad de contener una sola rima, "fiume/piume" - "río / plumas". Evidentemente el autor estaba más interesado en el mensaje de que la estética formal.

El "ocultamiento/mimetismo en aras de la modestia", como lo he definido antes, se ve ayudado por la brevedad de la pausa entre un verso y otro, y el cambio neto de argumento en el inicio de la tercera estrofa. Esto obliga al oyente a centrarse inmediatamente en los elementos nuevos, dejando atrás una frase en la que probablemente se habría detenido (otra razón por la que generalmente estas oraciones se ponen al final y no en medio). Otros elementos de "mimetismo" referidos a esta canción se vinculan con la sabiduría que en su forma más profunda se esconde, de tipo "masónico" e iniciático, y que el maestro transmite de una forma implícita, escondida en los pliegues de las palabras centrales; solo el discípulo más perspicaz será capaz a captar el mensaje verdadero (por lo tanto, una estrategia que selecciona las mentes más agudas).

Siguiendo en esta segunda estrofa, los primeros cuatro versos - como ya se mencionó - son la premisa ( incluso si esta estrofa es diferente de las otros tres por las razones anteriores, conserva la misma estructura general ): cuando es una situación oscura, confusa y desorientadora - en las noches de bruma se puede ver un halo alrededor de la luna) y como un pequeño gorrión que se siente muy pequeño comparado con la longitud de la carretera una persona se pierde, cuando nuestros sueños (el ángel) se hacen trizas por la dura realidad lo que deja muy poco margen de libertad cuando somos objeto de agresión por parte del poder (el perro de guardia) - la canción invita al oyente a considerar conscientemente su tristeza ( "pon tu tristeza en tus mano ..."), sin pretender fingir que no existe, sino que impela a "mirarla" para luego liberarla soplándola (tan delicado gesto) en el río para que se disperse y diluya en el vasto mundo, en ese río que se convertirá en un mar de tamaño infinito.

En este gesto es evidente la no violencia del acto liberador: un gesto simple y delicado, más adecuado para algo querido y precioso que para la tristeza, que es algo de lo que queremos siempre liberanos; casi como si fuera un regalo hecho al mundo. Pero tal vez este sea el enfoque que se quiere dar: tu tristeza también debe ser cariñosa y preciosa, solo de esta forma podrás liberarte, solo si le das las gracias. A diferencia del tratamiento reservado para el dolor - la práctica de untar a alguien con melaza u otra sustancias pegajosas y luego envolverlo en hojas y plumas era, por lo que recuerdo, una forma común de escarnio público, aunque no recuerdo de qué delito (sería interesante investigarlo) - el dolor debe someterse a la vergüenza, someterse a la autoironía pero solo por parte del interesado implicado y no de forma pública.

Pero, ¿en la vida diaria cuál en que consiste esta vergüenza pública? Básicamente, diría, la exposición pública y la autoexpulsión social a través de la burla. Aquí el asunto es diferente: se impela a ridiculizar tu propio dolor públicamente, pero para que no dejar que te domine. En esta canción la frase contiene un tono casi "afectuoso", simbolizado por ese gesto de "vestirse" y "cubrirse". Nuevamente, en este caso, la idea de actitudes violentas o agresivas está fuera de lugar. Se llama a "vestir" un dolor, que se supone que es "desnudo", para que se sienta menos frío dando un sentido protector.

Cambiando el enfoque a las otras tres estrofas observamos, en general, que se centra en el entorno al aire libre de forma paralela a la de "Canción de un errante Pastor" de Leopardi, con la citación de los elementos del paisaje predominantemente naturales. La diferencia radica en el tipo de paisaje, que si en Leopardi eran las estepas y llanuras rodeadas de montañas de Asia Central, aquí es claramente un ambiente mediterráneo - romero, mar - que recuerda directamente el paisaje familiar de Liguria del autor. De la parte de semejanzas con Leopardi es posible indicar la inocente ignorancia del protagonista en la primera estrofa, similar a la del pastor de Leopardi, enfatizado por la expresión "naif" del intercambio del término "aprender" por "enseñar" típico de las personas no instruidas; y sobre todo por la presencia de la luna, que juega un papel central en Leopardi, y que aparece aquí en la última estrofa.

Otro elemento común entre la composición leopardiano y la de Fabrizio es el estado de soledad del protagonista, pero - a diferencia de la 'Canto notturno' - aquí no hay motivo para preguntas llenas de preocupación dirigidas a la luna, sino que el protagonista tiene una actitud casi de renuncia, carente de tensiones hacia Dios o de ambiciones; esto es consecuente dentro de la poesía de De André hacia la condición humana de lo que él denomina los "últimos", y de nuevo expresa su admiración por ellos que aceptan su condición humilde sin querer cambiarla (hay que hacer notar que en esta canción se admira la humildad, más que deplorar la ambición).

Entrando en un examen más detallado y desde el principio, en la primera estrofa, inmediatamente se percibe un paralelismo, enfatizado por la rima, entre el romero (rosmarino) y el destino (destino), y luego entre la fuente oscura (fontana scura) y su miedo (paura). El romero juega un papel positivo aquí (florece) en contraste con la fuente oscura, que es al mismo tiempo un sustento de vida. Se entiende que el romero solo puede florecer cerca de la fuente siendo además probable que el entorno que los rodea sea árido y hostil; por otro lado, este tipo de planta generalmente crece en lugares difíciles y puede desafiar las condiciones de vida extenuantes. Es, por lo tanto, la imagen de una vida, la del protagonista, dura y carente de medios, que solo sobrevive a través de un elemento vital e inquietante, la fuente oscura. El miedo dirige su mirada hacia el futuro. ¿Quizás teme que la fuente se seque? El "hilo" del miedo parece aludir al "hilo" de agua que mantiene viva a la planta. Hablar sobre el futuro y señalar la dirección a seguir (y aquí surge la metáfora del romero) es todo uno; y coherentemente también aquí existe la misma incertidumbre, no (querer) saber lo que es bueno ("nadie me lo enseñó") y lo que está mal (otro tema típico en De André) haciendo hincapié también en la soledad del pasado, teniendo como único recurso la propia fuerza interna; incluso el protagonista afirma que no sabe cuál es su verdadero nombre, una referencia a esa pérdida de identidad típica de los "últimos" de De André. En última instancia, la primera estrofa contiene una tensión entre el pasado y el presente (precario) y el futuro (desconocido), al que se alude cuando se habla del nombre (que viene del pasado) y que no se "sabe" todavía (como referencia a la evolución futura).

Saltando la segunda estrofa, ya examinada, pasamos a la tercera: los "citos (jara)" resulta ser un pequeño arbusto con flores blancas, típica del Mediterráneo, así como la planta de corcho - lo que confirmaría la naturaleza del paisaje ideado en la canción - y típico de los suelos degradados que confirman la hipótesis sobre el ambiente agónico al que se hace referencia en la primera estrofa. En cualquier caso, se observa que para ambos elementos, jara y corcho, el autor vincula algo de su parte: su cabello y el diseño de sus "navajas". Esta regularidad es similar a la de "Le acciughe fanno il pallone"

Cada tres anzuelos
una estrella de mar
anzuelo tras otro
una estrella que tiembla
cada tres lágrimas
redobla la campana [...]

Cada tres anzuelos
una estrella de mar
cada tres estrellas
un avión que vuela
cada tres noches
un sueño que me consuela [...]

Cada tres anzuelos
una estrella marina
cada tres estrellas
un avión que vuela
cada balcón
una boca que me enamora

en la que se desea hacer hincapié en la monotonía de la dura vida de un pescador, la regularidad en la que el tiempo se pierde y los días devienen idénticos, perdiendo su propio significado, y en el que la vida se desarrolla inexorablemente sin progresión hasta la muerte Aquí, sin embargo, la regularidad se desplaza del concepto temporal al espacial ( "sobre cada jara desde aquí hasta el mar": no saber la dirección en la primera estrofa, el gorrión que pierde el camino en la segunda y la colina de la última. En la canción el paisaje no tienen una dirección preferencial, para ser indistinto a los ojos del protagonista. Como se mencionó hay rastros del protagonista esparcidos por el paisaje, su cabello y los diseños de sus "navajas". El cabello es generalmente un símbolo de fortaleza (piense en el mito de Sansón), y perderlos generalmente coincide con un trauma, un evento negativo (así como con el blanqueamiento del cabello); en el mismo tono se puede interpretar la representación de las navajas, que en mi opinión debería ser vista como, por así decirlo, las navajas "sufridas" más que las "usadas". Las navajas representaría todo el sufrimiento vivido por el protagonista y que dibuja en la corteza, en lugar de los "corazones" típicos que generalmente se dibujan.

Esta interpretación, pérdida de cabello y representacione en el corcho, confirmaría el valor negativo del paisaje a los ojos del protagonista. La segunda parte de la estrofa es un recordatorio del arrepentimiento del protagonista por un tipo de vida que nunca ha conocido; aquí también, como en la primera estrofa, hay un uso gramatical erróneo ("sabido" por "conocido") que enfatiza la ignorancia ingenua. Lo que él no ha conocido nunca es el amor en su "forma superior", uno que crea familias (de la casa) y sellada por el matrimonio (vestido de blanco, con evidente alusión a los vestidos de novia, elegantemente hecho con un reparto de los epítetos homéricos ); pero él no solo nos dice que nunca ha sentido ningún tipo de amor, sino que agrega que nunca lo traicionó. No debe llevar a engaño la aparente incongruencia (¿cómo se puede traicionar a una persona que no se ha tenido?) Porque lo que se quiere expresar es la lealtad a la idea, al concepcto del amor. De aquí podemos deducir tres cosas: ese tipo de amor (el no sabido/conocido) se ve como algo positivo, de hecho quizás el único que tiene valor; que por coherencia (una forma de fidelidad después de todo) rechazaba otros tipos de amor, más fáciles pero más "bajo"; y probablemente la tristeza y el dolor de la segunda estrofa están relacionados con el mismo motivo.

La última estrofa es diferente: si las tres primeras vuelven de alguna manera la mirada al pasado, para decir cuáles son las causas del presente, las coordenadas en qué moverse, o algún tipo de flashback, la última se sitúa exactamente en el momento presente del hablante, como en la "Canción" de Leopardi, que toma su significado de lo que le precede en la canción, no de sí misma. Un poco como en una película, si en la última secuencia hay dos personas que miran hacia el horizonte, para los que ven la película en ese momento no tiene ningún significado, mientras que para aquellos que la han visto desde el principio la película está llena de significados emocionales. Hay una presencia de los padres ya fallecidos, que están en la colina, la misma colina que en "Non al denaro, non all'amore ne' al cielo" y otros elementos del paisaje no contaminados por la carga negativa del resto. Los padres de hecho se han convertido en elementos de la escena (el halcón, el almiar), y ver al personaje principal citando la luna hace que la la canción vuelva, a unirse a la "Canción de un errante Pastor" (monólogo dirigido a la luna), aunque el protagonista de la canción se dirige a la noche en lugar del astro (luna), expresando similitud entre él y la noche en soledad, y don la necesidad de un gesto de calidez ( "inclina su cabeza en mi corazón") y al mismo tiempo de olvido ("apágalo poco a poco").

En resumen, lo que emerge es la desesperada estaticidad de la condición del protagonista: no hay evolución ni mucho menos un final feliz; su vida es y sigue siendo siempre la misma, y la única comodidad puede ser solo el recuerdo de los padres o el olvido de uno mismo al fundirse con la naturaleza, o un gesto de calor, pero que no proviene de una persona sino de la naturaleza a través de ese matorral mediterráneo que pudiera parecer a primera vista un poco frío y distante, casi como en Leopardi.

http://ilmarxiano.blogspot.com.es/2007_10_19_archive

 

XXIII - CANTO NOTTURNO Dl UN PASTORE ERRANTE DELL' ASIA
http://www.leopardi.it/canti23.php

Che fai tu, luna, in ciel? dimmi, che fai,
Silenziosa luna?
Sorgi la sera, e vai,
Contemplando i deserti; indi ti posi.
Ancor non sei tu paga
Di riandare i sempiterni calli?
Ancor non prendi a schivo, ancor sei vaga
Di mirar queste valli?
Somiglia alla tua vita
La vita del pastore.
Sorge in sul primo albore
Move la greggia oltre pel campo, e vede
Greggi, fontane ed erbe;
Poi stanco si riposa in su la sera:
Altro mai non ispera.
Dimmi, o luna: a che vale
Al pastor la sua vita,
La vostra vita a voi? dimmi: ove tende
Questo vagar mio breve,
Il tuo corso immortale?

Vecchierel bianco, infermo,
Mezzo vestito e scalzo,
Con gravissimo fascio in su le spalle,
Per montagna e per valle,
Per sassi acuti, ed alta rena, e fratte,
Al vento, alla tempesta, e quando avvampa
L'ora, e quando poi gela,
Corre via, corre, anela,
Varca torrenti e stagni,
Cade, risorge, e più e più s'affretta,
Senza posa o ristoro,
Lacero, sanguinoso; infin ch'arriva
Colà dove la via
E dove il tanto affaticar fu volto:
Abisso orrido, immenso,
Ov'ei precipitando, il tutto obblia.
Vergine luna, tale
E' la vita mortale.

Nasce l'uomo a fatica,
Ed è rischio di morte il nascimento.
Prova pena e tormento
Per prima cosa; e in sul principio stesso
La madre e il genitore
Il prende a consolar dell'esser nato.
Poi che crescendo viene,
L'uno e l'altro il sostiene, e via pur sempre
Con atti e con parole
Studiasi fargli core,
E consolarlo dell'umano stato:
Altro ufficio più grato
Non si fa da parenti alla lor prole.
Ma perchè dare al sole,
Perchè reggere in vita
Chi poi di quella consolar convenga?
Se la vita è sventura,
Perchè da noi si dura?
Intatta luna, tale
E' lo stato mortale.
Ma tu mortal non sei,
E forse del mio dir poco ti cale.

Pur tu, solinga, eterna peregrina,
Che sì pensosa sei, tu forse intendi,
Questo viver terreno,
Il patir nostro, il sospirar, che sia;
Che sia questo morir, questo supremo
Scolorar del sembiante,
E perir dalla terra, e venir meno
Ad ogni usata, amante compagnia.
E tu certo comprendi
Il perchè delle cose, e vedi il frutto
Del mattin, della sera,
Del tacito, infinito andar del tempo.
Tu sai, tu certo, a qual suo dolce amore
Rida la primavera,
A chi giovi l'ardore, e che procacci
Il verno co' suoi ghiacci.
Mille cose sai tu, mille discopri,
Che son celate al semplice pastore.
Spesso quand'io ti miro
Star così muta in sul deserto piano,
Che, in suo giro lontano, al ciel confina;
Ovver con la mia greggia
Seguirmi viaggiando a mano a mano;
E quando miro in cielo arder le stelle;
Dico fra me pensando:
A che tante facelle?
Che fa l'aria infinita, e quel profondo
Infinito Seren? che vuol dir questa
Solitudine immensa? ed io che sono?
Così meco ragiono: e della stanza
Smisurata e superba,
E dell'innumerabile famiglia;
Poi di tanto adoprar, di tanti moti
D'ogni celeste, ogni terrena cosa,
Girando senza posa,
Per tornar sempre là donde son mosse;
Uso alcuno, alcun frutto
Indovinar non so. Ma tu per certo,
Giovinetta immortal, conosci il tutto.
Questo io conosco e sento,
Che degli eterni giri,
Che dell'esser mio frale,
Qualche bene o contento
Avrà fors'altri; a me la vita è male.

O greggia mia che posi, oh te beata,
Che la miseria tua, credo, non sai!
Quanta invidia ti porto!
Non sol perchè d'affanno
Quasi libera vai;
Ch'ogni stento, ogni danno,
Ogni estremo timor subito scordi;
Ma più perchè giammai tedio non provi.
Quando tu siedi all'ombra, sovra l'erbe,
Tu se' queta e contenta;
E gran parte dell'anno
Senza noia consumi in quello stato.
Ed io pur seggo sovra l'erbe, all'ombra,
E un fastidio m'ingombra
La mente, ed uno spron quasi mi punge
Sì che, sedendo, più che mai son lunge
Da trovar pace o loco.
E pur nulla non bramo,
E non ho fino a qui cagion di pianto.
Quel che tu goda o quanto,
Non so già dir; ma fortunata sei.
Ed io godo ancor poco,
O greggia mia, nè di ciò sol mi lagno.
Se tu parlar sapessi, io chiederei:
Dimmi: perchè giacendo
A bell'agio, ozioso,
S'appaga ogni animale;
Me, s'io giaccio in riposo, il tedio assale?

Forse s'avess'io l'ale
Da volar su le nubi,
E noverar le stelle ad una ad una,
O come il tuono errar di giogo in giogo,
Più felice sarei, dolce mia greggia,
Più felice sarei, candida luna.
O forse erra dal vero,
Mirando all'altrui sorte, il mio pensiero:
Forse in qual forma, in quale
Stato che sia, dentro covile o cuna,
E' funesto a chi nasce il dì natale.